Recientemente investigadores médicos publicaron en The Lancet una nueva propuesta de clasificación, que de inicio, es mucha mas precisa.
La obesidad como entidad clínica genera factores de riesgo importantes para padecer otras enfermedades secundarias a obesidad. Sin embargo el pronóstico en el tratamiento es muy distinto en cada uno de ellos.
Por un lado, mientras en la obesidad preclínica, solo se refiere a un incremento de adiposidades por encima de los valores normale sin presentar alguna enfermedad concomitante como diabtes, hipertensión, síndrome metabólico, etc; en la obesidad clínica se presenta con alguna enfermedad que la acompaña agravando la sitaución del paciente.
Tomando como base que la mayoría de las enfermedades metabólicas son, en su gran mayoría incurables, vencer a la obesidad en este segundo escenario es un panorama que solo aspira a ayudar a un mejor control de la enfermedad metabólica que la acompañe.
Así que hacer un estudio meticuloso del paciente es clave para poder tener un verdadero valor pronóstico y un plan terapéutico que nos permite mejorar las condiciones clínicas del paciente.